Louis Antoine Luyt Pipeno Coronel de Maule 2020
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Domaine Louis-Antoine Luyt encarna una aventura singular: la de un viticultor francés que se propuso devolver el prestigio al viñedo chileno. Establecido en el Valle del Maule, al sur de Santiago, este pionero del vino natural trabaja con viñas muy viejas de pie franco, empezando por la variedad País, para elaborar vinos vivos, sin artificios y profundamente arraigados en su terruño. Desde los Pipeño de perfil goloso hasta los vinos de parcela más ambiciosos, la gama conquista tanto a los amantes de los vinos naturales como a quienes buscan autenticidad.
Originario de Saint-Malo y procedente de una familia borgoñona, Louis-Antoine Luyt descubre Chile por primera vez en 1998. Allí comienza trabajando en la cocina antes de apasionarse por el vino, hasta el punto de confeccionar la carta de un restaurante de Santiago. De regreso a Francia, se forma en viticultura y enología en Beaune y después afina su visión junto a figuras del vino natural como Marcel Lapierre, en Beaujolais, y Philippe Pacalet. Esta doble cultura, francesa y chilena, marcará de forma duradera su manera de entender el oficio de viticultor.
En 2006 se establece definitivamente en Chile y funda Domaine Clos Ouvert con su primo Matthieu de Genevraye, en la región de Cauquenes. El terremoto de 2010, de magnitud 8,8, devasta su bodega y le hace perder decenas de miles de litros de vino. Lejos de rendirse, crea su propia empresa y persigue su objetivo: elaborar un vino natural de calidad. Reconocido como uno de los primeros en embotellar y exportar un vino de la variedad País, hoy se ha consolidado como una figura destacada y pionera del renacimiento vitícola chileno.
El corazón de la bodega late en el valle del Maule, a unos 400 kilómetros al sur de Santiago, y se complementa con uvas procedentes de las zonas de Itata y Bío Bío. Aquí, el terruño cuenta una historia poco común: la de viñas prefiloxéricas, plantadas sin injertar y con edades de entre 150 y más de 300 años. El País, variedad emblemática introducida antaño por los misioneros españoles (también llamada Misión o Listán Prieto), convive allí con el Cinsault, el Carignan, el Syrah, el Carménère, el Cabernet Sauvignon, el Merlot y el Pinot Noir, así como con variedades blancas como el Moscatel de Alejandría, el Torontel, el Sémillon, el Chasselas y un Gamay Blanc procedente de una antigua selección masal de Chardonnay.
Los suelos arenosos y ricos en granito descompuesto, salpicados de arcillas ferruginosas, cuarzo y bloques de roca, confieren a los vinos frescura y energía mineral. El viñedo se cultiva siguiendo los principios de la agricultura ecológica, sin riego, y a menudo se trabaja el suelo con caballos. La conservación de este patrimonio vitícola único permite a la bodega ofrecer cuvées que expresan fielmente la diversidad de los terruños del sur de Chile.
En Domaine Louis-Antoine Luyt, la vinificación busca respetar al máximo la uva y su lugar de origen. Las fermentaciones arrancan únicamente gracias a las levaduras autóctonas, sin aditivos enológicos y con cantidades de azufre nulas o reducidas al mínimo indispensable. La mayoría de los vinos no se clarifican ni se filtran, en una búsqueda constante de pureza y vitalidad en la botella.
Cada gama tiene su sello propio. Los Pipeño siguen el método chileno más tradicional: uva pisada con los pies, despalillado manual sobre una zaranda (tamiz de coligüe), fermentación en lagar (depósito abierto) y posterior crianza en pipas, las grandes cubas de madera que dan nombre a estos vinos. La línea País apuesta por la maceración carbónica para revelar la delicadeza de la variedad, mientras que las cuvées Huasa se crían en barrica. Algunos vinos reposan en tinaja (vasija de barro) y, en el caso de los blancos, otros maceran con sus pieles. Varias cuvées se importan y embotellan en Francia, cerca de Nuits-Saint-Georges.
La gama Pipeño reúne vinos sabrosos y fáciles de beber, embotellados en su mayoría en generosas botellas de un litro. El Pipeño Coronel del Maule, elaborado con País de viñas de más de 250 años, seduce por su paso de boca jugoso, carnoso y ligeramente terroso, con aromas de zumo de uva fresca. El Pipeño Carrizal muestra la faceta más crujiente y afrutada del País, mientras que su versión Pipeño Carrizal Blanco, un ensamblaje de Moscatel, Chasselas, Sémillon y Torontel, presenta un color dorado y notas de fruta de la pasión, piña, piel de naranja y salvia. El Pipeño Portezuelo, procedente de Itata, el Pipeño Santa Juana, el Pipeño Pichihuedque y el Pipeño Blanco completan esta línea accesible y refrescante.
Las cuvées de parcela exploran toda la profundidad del País. El País de Quenehuao, procedente de viñas de entre 250 y 300 años, ofrece un tinto denso y expresivo, mientras que El Mismo pone de relieve la frescura y el carácter singular de esta variedad histórica. Las cuvées Huasa, criadas en barrica, ganan en estructura y complejidad: la Huasa de Pilen Alto y la Huasa de Pichihuedque figuran entre las expresiones más logradas y buscadas de la bodega.
En cuanto a blancos y burbujas, al viticultor no le falta audacia. El Blanco Chileno combina un 95 % de Gamay Blanc (una antigua selección masal de Chardonnay) y un 5 % de Gordo Blanco (Moscatel), para dar lugar a un vino tenso y salino. El Gamay Blanc Cuvée Nature ofrece una expresión más varietal, mientras que la Gorda Blanca Cuvée Benoît, procedente de Bío Bío, destaca por su generosidad aromática. Los amantes de las burbujas disfrutarán del Pet Nat (espumoso natural) de Bío Bío, y los más curiosos, de la Chicha Luyt, un guiño a una bebida tradicional chilena.
La gama Clos Ouvert, heredera de los comienzos de esta aventura, reúne ensamblajes de variedades como la cuvée Grande Vie Dure, que combina País, Carignan, Cinsault, Cabernet Sauvignon y un toque de Syrah y Merlot. Por último, la línea homónima Louis-Antoine Luyt, reconocible por sus etiquetas inspiradas en los antiguos autobuses de Santiago, pone de relieve vinos monovarietales: un Cinsault suave y aromático, un Carignan de viñas de 70 años, un Syrah de carácter cálido y un Moscatel de Alejandría de viñas viejas, vinificado como blanco seco aromático.
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