Entre las cuvées emblemáticas de Domaine Guffens-Heynen, hay tres que destacan para los amantes de los grandes blancos de Borgoña. Mâcon-Pierreclos Le Chavigne procede de una parcela de 4,5 hectáreas en laderas escarpadas, con viñas de entre 10 y 80 años orientadas al suroeste. Mâcon-Pierreclos Tri de Chavigne procede, por su parte, de las parcelas más altas y de vendimias tardías realizadas en varias selecciones sucesivas, que dan lugar a un vino rico, concentrado y fresco. Pouilly-Fuissé C.C., producido en cantidades muy limitadas, está considerado uno de los chardonnays más codiciados de toda Borgoña.