El añada 1968 en Burdeos estuvo especialmente afectada por 2 meses sin sol y bañados por lluvias torrenciales, y solo el terruño de Graves (muy bien drenado) y el château Pétrus (selección drástica de las uvas) pudieron sacar partido de una cosecha delicada. Los demás vinos resultaron bastante escasos y ácidos, incluso entre los crus classés. Los vinos de Sauternes de 1968 no se libraron, ya que la Botrytis progresó muy rápidamente sobre uvas que no estaban maduras, y el conjunto de los crus classés de Sauternes fue declasificado. Cabe señalar que los vinos de Borgoña tampoco se salvaron en esta añada 1968, puesto que ningún vino de 1968 fue embotellado en el Domaine de la Romanée Conti. Tampoco hubo venta en los Hospices de Beaune para la añada 1968 (cancelada por ser demasiado mediocre, como en 1910 y 1956). En 1968, el viñedo del valle del Ródano produjo una mala añada tanto en vino blanco como en vino tinto, y los viñedos de Champagne se vieron afectados por la podredumbre gris, generando vinos planos, ácidos y poco estructurados. En conclusión, la añada 1968 se considera más bien un año muy pobre en Francia, aunque algunos éxitos en Oporto o Jerez de 1968 podrán servir de consuelo.