Los vinos de la cosecha de 1987 son de baja calidad en los Burdeos de 1987, pues justo antes de las vendimias, dos semanas de lluvias diluyeron las uvas (sobre todo el cabernet). En consecuencia, los vinos tintos de Burdeos resultaron bastante finos y raciales, pero con un tiempo de envejecimiento reducido, al estar diluidos a pesar de la madurez de las uvas. Sin embargo, como el merlot fue cosechado antes de las lluvias, los vinos de la Ribera Derecha de Burdeos (Saint Emilion, Pomerol) dieron buenos resultados en un perfil afrutado, graso y redondo (Château Ausone, Château Clinet). Correcto en Burdeos blancos, pero mediocre en Sauternes, la cosecha de 1987 generó vinos cuyo apogeo probablemente ya ha sido superado. En Borgoña tinto, la calidad de la cosecha de 1987 fue buena, con vinos estructurados, de guarda media, algunos de los cuales eran excelentes (Domaine Joseph Roty en Gevrey-Chambertin y Dujac en Morey Saint Denis). Los Borgoñas blancos en la Côte de Beaune son menos logrados.