Al igual que el año anterior, la cosecha de 1971 es de muy buena calidad pero con menor cantidad. En Burdeos tintos, todas las denominaciones son buenas en 1971 y los grands crus classés de Margaux, grands crus classés de Pauillac, grands crus classés de Saint Estèphe y grands crus classés de Saint Julien produjeron hermosos vinos que desarrollaron con bastante rapidez una finura y un encanto que aún pueden perdurar. Éxito general en Burdeos blancos 1971 y también en vino de Sauternes (muy sutiles). A pesar de una floración difícil (corrimiento), y de severos episodios de granizo en la Côte de Beaune, los Borgoña tintos 1971 y Borgoña blancos supieron salir airosos y producir en pequeña cantidad vinos interesantes de los cuales algunos (como los Chablis Grands Crus) pueden aún dar lo mejor de sí. En Champaña los rendimientos se dividieron por 2,5 respecto a 1970 (helada de primavera + granizo) pero algunas botellas resultan aún excelentes. La cosecha de 1971 es menos potente y estructurada que la de 1970 en el valle del Ródano, pero la Côte Rôtie demuestra ser de larga guarda. Débil en los vinos del Loira, 1971 fue de nuevo un éxito en Alsacia, que produjo buenos vinos concentrados (hermosos Rieslings).